Desafortunadamente, muchos buenos Directores de Proyecto, con buena experiencia y fundamentos de gestión de proyectos, y con buenos profesionales en sus equipos, se encuentran con el problema de que no tienen buenas herramientas donde usar de forma fluida esos conocimientos.
Es como sacarse el carné de conducir y luego darse cuenta de que sólo se puede ir a pie. A veces, peor aún, la organización ejecutante le obliga a ir en autobús, imponiéndole ciertas herramientas contrarias a la buena gestión y que le sobrecargan extraordinariamente.
Un Director del Proyecto necesita gestionar un proyecto, no una herramienta. Especialmente, necesita gestionar las expectativas de todos los interesados, con una comunicación eficaz y eficiente, suministrando la información en el formato adecuado, en el momento oportuno, con el impacto apropiado y únicamente la información necesaria. Por lo que se refiere a su autogestión personal y del equipo, necesita gestionar la documentación, las comunicaciones, los cambios, los entregables, los tiempos, los costes, los riesgos, los problemas, las subcontrataciones, los calendarios, los incurridos, el desempeño de los miembros del equipo, etc.