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23 de febrero de 2014

ISO 21500 vs. PMBOK


En el post anterior Navegando por la Norma ISO 21500, les proponía descargarse un fichero pdf con enlaces dentro del mismo fichero para navegar por los procesos. Esta forma de representar los procesos está basada en un estándar de modelado de procesos llamado IDEF0. IDEF0 es un método sencillo de especificación formal de procesos, que permite la descomposición de procesos a través de un análisis descendente (top-down). Yo ya utilizaba este modelo para representar la Guía del PMBOK®. En el enlace http://goo.gl/XQeIeB pueden descargar un fichero PDF titulado “Navegador de la Guía del PMBOK”. Una de las primeras diferencias entre ISO 21500 y la Guía del PMBOK®, es que los procesos de ISO 21500 se representan mejor.

En ISO 21500 no es necesario usar flechas para las técnicas y herramientas, y también hay muchas menos entradas y salidas (208 en ISO 21500 frente a las 409 de la Guía del PMBOK®). Hay otras diferencias introducidas por ISO para fomentar la difusión y el cumplimiento (p.ej.: no se describen las herramientas y técnicas, hay 8 procesos menos y la mitad de entradas y salidas).

Por otro lado he observado algunas “innovaciones” que me parecen muy acertadas, por ejemplo:
  1. Hay un proceso en inicio para establecer el equipo del proyecto: Una razón para no aprobar un proyecto puede ser que no haya equipo para ejecutarlo.
  2. Estimar los recursos no es una actividad del área de tiempos, sino del área de recursos: En la Guía del PMBOK® se obtiene esta información en el proceso 6.4 Estimar los Recursos de las Actividades, lógico porque el número de recursos influye directamente en la estimación de las duraciones, pero estimar los recursos tiene más implicaciones y bien merece un monográfico.
  3. Definir las actividades es un proceso del área de alcance, no de tiempos: En el proceso 6.2 Definir las Actividades de la Guía del PMBOK® tenemos la misma información, pero ciertamente es una actividad muy próxima a descomponer los esfuerzos, y aún no hablamos de fechas.
  4. Se introduce un nuevo proceso para tratar los riesgos, en ejecución: Muy acertado explicitar que los riesgos se “ejecutan”. Hay que implementar los planes de respuesta y vigilar si se aproxima la materialización, si han caducado, etc., actividades más o menos mecánicas que encajan mejor en ejecución que en control.
  5. Se introduce la gestión de recursos materiales (además de recursos humanos).
  6. Controlar los contratos incluye cerrarlos.
  7. Nuevo proceso para recopilar lecciones aprendidas.

Después de estudiar ambos estándares, mi conclusión es que ambos son muy similares y totalmente compatibles. Cualquier profesional que tenga claros los fundamentos de la gestión de proyectos (no hace falta que sea PMP) podrá usar con efectividad cualquiera de estos marcos de gestión en sus proyectos. Por muy especializado que sea el sector de actividad de la organización ejecutora, los marcos de gestión sirven para identificar qué gestionar (no cómo hay que gestionar: para eso están las metodologías). Por suerte para los profesionales, los marcos de PMI e ISO se parecen extraordinariamente. Esta estructura de gestión es muy útil conocerla y dominarla en profundidad. Al menos, facilitará que hablemos un mismo lenguaje.