Buscar este blog

10 de enero de 2016

Asana 2016


El pasado 30 de septiembre de 2015 los fundadores de Asana Dustin Moskovitz y Justin Rosenstein anunciaron el lanzamiento de la nueva versión de Asana. El vídeo de la presentación de más de media hora me parece tan interesante que me gustaría difundirlo también desde aquí. Creo que resume muy bien por dónde van a ir las tendencias en 2016 no solo de Asana, sino en el mapa general de las herramientas para el trabajo colaborativo.

Parte 1/9: Tyranny of work about work. El problema: ¿Por qué cuando tenemos que colaborar nos pasamos más tiempo trabajando sobre cómo trabajar que trabajando propiamente? Se necesita más orientación a resultados y menos orientación a procesos (con la consiguiente sobrecarga de correos, ficheros, mensajes, reuniones, etc.)


Parte 2/9: El origen de Asana. Cuando Dustin y Justin crearon el prototipo de Asana mientras estaban en Facebook, se dieron cuenta de que el problema de la colaboración por tareas es una necesidad global y decidieron montar su propia empresa en 2008. Hoy tienen como clientes a más de 140.000 empresas de todo tipo, grandes y pequeñas, por todo el mundo, en todos los sectores (distribución, internet, medios, ONGs, tecnología, etc.)


Parte 3/9: Experiencia del cliente BirchboxBirchbox es una empresa de productos cosméticos con sede en Nueva York en plena etapa de expansión. Gracias a Asana han podido suprimir la burocracia y los silos en favor de un mayor empoderamiento y agilidad.


Parte 4/9: Experiencia del cliente PossiblePossible es una ONG dedicada a la atención médica sostenible con sedes en Nueva York y Boston, compuesta por más de 300 voluntarios que usan Asana para monitorizar los cuidados médicos de pacientes en países en vías de desarrollo.


Parte 5/9: El negocio de Asana. A pesar de tener un modelo de negocio freemium, en el que la mayoría de los usuarios no pagan, en 2015 Asana ha facturado unos 10 millones de dólares creciendo a un factor x2,3. Recientemente han fichado como director financiero a Chris Farinacci, proveniente de Google.


Parte 6/9: Novedad #1 Rediseño UX. Nueva interfaz para mejorar la experiencia de usuario gracias a una mayor simplicidad (las funcionalidades aparecen cuando se necesitan), mayor claridad (mejor navegación, código de colores rojo=crear, azul=hacer, verde=terminar) y energía (destellos, animaciones para celebrar con unicornios volando, etc.).


Parte 7/9: Novedad #2 Conversaciones. Ahora es posible gestionar conversaciones dentro de un proyecto, insertando tareas sobre la marcha y manteniendo una gestión integrada de conversaciones y tareas.


Parte 8/9: Novedad #3 Track Anything: Esta funcionalidad aún está en versión beta, se liberará en febrero o marzo. Básicamente consiste en introducir campos de información en las tareas para poder presentar listas con columnas personalizables. Los usuarios podrán realizar búsquedas por cualquier criterio (también filtrar, agrupar, recibir notificaciones, crear cuadros de mando, etc). Los programadores tendrán una API libre para programar extensiones.  


Parte 9/9: Nueva imagen de marca.


En mi opinión, ha mejorado mucho la parte de conversaciones, que siempre ha sido el talón de Aquiles en Asana. La parte que le falta a Asana para ser un entorno de trabajo colaborativo autosuficiente es que el equipo se pueda comunicar fuera de las tareas. Esto ya era posible en la versión anterior a nivel de espacio de trabajo, y ahora ha mejorado mucho con la capacidad de gestionar conversaciones dentro de un proyecto. Creo que, siendo un gran avance, todavía no será suficiente para que la gente deje de preferir herramientas especializadas para seguir el flujo de las conversaciones dentro de un equipo, como la popularizada Slack.

Quizá lo más destacable de la nueva Asana, sea la nueva funcionalidad “track anything”. Lo venden como la funcionalidad que hará que Asana sea “algo tan fácil de usar como una hoja de cálculo, pero tan potente como una base de datos. Dejando aparte el tema del gran reto de programación, arquitectura y la enorme capacidad de proceso necesaria para proporcionar una funcionalidad tan abierta a un gran número de usuarios activos (millones), a mí me parece un gran salto cualitativo, ambicioso y estratégico. ¿Podría convertirse Asana en una amenaza para muchos paquetes de software de gestión corporativos bajo modelo SaaS? ¿Estamos en la antesala de un nuevo framework para construir software de gestión en la nube? Tendremos que estar muy pendientes de esta interesante innovación.