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13 de mayo de 2012

¿Por qué discutimos?


A continuación voy a tratar de describir una teoría cuya aplicación a mí me ha dado muy buenos resultados. Me sirve para explicar “por qué las personas discuten” y, mejor todavía, cuando discuto yo, me sirve para tomar distancia de la emoción porque me hace pensar que hay patrones y soluciones comunes, y lo que me ocurre en ese momento le pasa también a todo el mundo.

Según el psiquiatra canadiense Eric Berne, que desarrolló la teoría conocida como Análisis Transaccional, publicada en 1964 en su famoso libro “Games People Play: The Psychology of Human Relationships”, cuando hablamos con otras personas, utilizamos uno de estos tres estados del ego: yo padre, yo adulto, o yo niño.


Si pintamos los tres estados del ego con círculos, uno encima del otro, la figura recuerda un muñeco de nieve:

  • Tenemos  un “yo padre”, influido por nuestros propios padres, educación recibida y lecciones aprendidas. A su vez, este estado del ego se subdivide en otros dos: caring parent (CP) orientado a dar cuidados, permiso, seguridad, etc.; y por otro lado está el estado del ego llamado critical parent (KP) orientado a la crítica, a la tradición, a dar órdenes, dictar normas, etc. Yo lo recuerdo mejor si digo “el papá” para KP y “la mamá” para CP. 
  • Tenemos un “yo adulto”, que refleja la madurez a la que hemos llegado a raíz de nuestro propio aprendizaje, preparación y experiencia. Este estado del ego asume el control cuando necesitamos analizar un problema, tomando distancia, siendo objetivos.
  • Tenemos un “yo niño”, que refleja nuestra parte emocional, que a su vez se subdivide en otros dos: spontaneous child (SC), el yo creativo, libre, rebelde, divertido; y por otro lado tenemos el adaptive child (AC), orientado a obedecer, conformar y complacer a los demás. Yo lo recuerdo mejor si digo “el niño” para SC y “la niña” para AC.

Pues bien, según la teoría del Análisis Transaccional, cuando dos personas hablan, el emisor utiliza uno de sus “egos” para dirigirse a otro “ego” del receptor, esto es una transacción. Cuando la otra persona responde, de la misma manera, utiliza otra transacción:

  • Hay diálogo si las transacciones son recíprocas o paralelas. Por ejemplo, una persona critica a otra (KP->AC) y la otra responde admitiendo la crítica, disculpándose (AC->KP).
  • Hay discusión si se produce un cruce. Por ejemplo, una persona critica a otra (KP->AC) y la otra responde criticando a su vez a la primera (KP->AC).
  • Al reconducir una discusión, gana el juego transaccional quien antes utiliza la transacción A->A (desde adulto hacia adulto).



Ilustremos la teoría con algunos ejemplos. Imaginemos dos personas en la cola del cine:

  • ¡Esto es típico! La gente haciendo cola y nadie atendiendo. ¡A nadie le importan ya los clientes!
  • Tiene usted toda la razón, y eso no es todo: ¡Cuando te quejas no hacen ni caso! 
En este caso no hay discusión. Seguramente estas dos personas siguen dialogando animadamente hasta que empieza la película.

Ahora imaginemos un empleado pidiéndole opinión a su jefe:

  • ¿Tienes algún comentario u opinión sobre mi trabajo?
  • Pienso que hay muchas cosas que podrían mejorarse. ¿Qué te parece si…?


Tenemos aquí a dos personas hablando con respeto y profesionalidad sobre algo objetivo. No da la impresión de que vayan a discutir.


Jefe y subordinado tampoco discutirán en esta secuencia:

  • No avanzo nada. Me siento inútil.
  • Deja que lo haga yo, tú ahora necesitas descansar.




Veamos un ejemplo ahora en el que sí se produce una discusión. Soy yo mismo llegando a mi casa y preguntándole algo a mi mujer:

  • ¿Qué haremos para cenar?
  • ¿Es que no puedes decidir nunca nada tú sólo? Llegas a la hora de cenar y ya estás como siempre metiendo prisas. ¿Qué quieres? ¿Me pongo ahora mismo a hacer la cena? Ahora que por fin los niños me dan un momento de respiro…



Si yo quiero reconducir la discusión, más me vale que siga utilizando una transacción del tipo A->A:

  • A ver, que sólo preguntaba por si podía echar una mano, no sabía que te estabas tomando un descanso ¿has tenido un día muy duro con los niños? ¿se han portado muy mal?
  • Pues sí, he tenido un día bastante duro. Déjame descansar un rato, por favor. Mientras tanto, ve haciendo tú la ensalada, si te parece bien…


¿Ven como la teoría funciona? No se trata de manipular a nadie, sino de saber que hay formas de hablar más efectivas que otras. Conocer que hay teorías que explican lo que nos pasa también sirve para tomar distancia de la emoción, lo cual es muy necesario en ciertas ocasiones.